De siempre he asumido que cualquier usuario de un sistema tipo UNIX puede escalar fácilmente sus privilegios a root. Hay mitigaciones, pero llevamos décadas continuas descubriendo ataques de este tipo.
¡Y en realidad esto no importa tanto! Creo que no hay tanta necesidad de dar cuentas de usuario a actores no confiables. Hay que enfocarse más en restringir el acceso y buscar otras alternativas.
Pero hay una gran excepción a la que tengo mucho cariño: las tildes.